lunes, 1 de junio de 2020

ABSTRACTO. Fernando Alonso Barahona







Abstracto

 Un cuadro de figuras
                          retorcidas ,
                                         sin color
columpiando el abismo .

Tarde de museo, vacío de alma,
                        en silencio .
No hay tiempo para escribir ,
pero puedo mirar los cuadros
desfigurados ,
los trazos violentos de lienzos
                          en blanco ,
heridos de pincel y de sueños .

Explosión de palabras,
     muerte del entendimiento ,
el museo ha cerrado sus puertas
y solo hay noche en el jardín.
en el tiempo .
         en la calle,
en mis labios heridos ,
ahogados en un océano infinito
        de silencio .






viernes, 1 de mayo de 2020

VESTA (Marjeta Shatro Rrapaj ) Fernando Alonso Barahona




VESTA (Marjeta Shatro Rrapaj )
Fernando Alonso Barahona




No busques entender
los que no te aman
no busques penas
en dias felices.
No te busques
en piezas de espejo rotas


  Un privilegio de poesía haber coincidido con una escritora como Marjeta Shatro Rrapaj y poder colaborar en la traducción al español de su más reciente poemario : Vesta .
 Marjeta Shatro es una voz poética de Albania , Ella nació en Gjirokastra. Se graduó en  la Universidad "Eqrem Cabej" . La poesía ha sido una parte inseparable de su vida, una pasión que le ha llevado a publicar en numerosas publicaciones y revistas literarias.
Es autora de varios  libros de poesía. : "En el mar de mis ojos" y "Migración con Crepúsculo". Y en prosa : Parpadeo de gaviotas .   Habla cinco idiomas aparte del albanés :  francés, Inglés, italiano, alemán y griego.
Marjeta trabaja como profesora de idioma albanés y vive en Saranda , la belleza de sus trazos poéticos  cautiva al lector y desde luego para mí ha sido una experiencia extraordinaria traducir del ingles los poemas al español, tratando de transmitir el lirismo de los versos originales. Siempre es difícil traducir poesía, es como adaptar un alma a un cuerpo diferente, pero el trabajo es sin duda apasionante ,
La autora expresa su metafísica personal en versos de gran calado literario y reflexivo :
No te pierdas los caminos sin retorno.
No traigas el invierno en mi alma.
¡Tu y solo tu!
Estás en cada poema, en cada verso, en cada palabra.
me das el deseo de escribir.
Eres mi musa blanca!
¡Tu y solo tu!
¡No te olvides de vivir!

  La vida y la musa, la canción poética traspasando las barreras de la literatura para encontrar cobijo en la propia vida . Gran sabiduría de la existencia que ama la belleza y ansía vivirla en su corazón .

Los temas líricos ocupan un lugar importante en los poemas de  Marjetta  , el amor está más allá de la sensación que se dibuja  con hermosos colores,  Lo más importante es ese espíritu eterno que viaja con el alma,
El artista y su creación, la obra de la mente y el latido del corazón . Es una visión de un universo en constante movimiento donde el desafío del tiempo se enfrenta con la temperatura del amor , de la pasión literaria, del ansia de belleza , su búsqueda, su encuentro .
  Lo descubrimos en el hermoso poema  , Poesía, música de mi alma

El bálsamo de los dolores de la vida,l
la oración más poderosa del corazón,
¡Bendición de la naturaleza, belleza de la gratitud de Dios!
¡en el viaje de la vida eres el arcoíris de la esperanza!
Mi aliento eres  tu!
Tu nombre sella mi nombre al destino
¡Tú, amor inalienable, amigo de la inocencia!
  



La metafísica es la búsqueda de la certidumbre radical en el pensamiento . Búsqueda de la verdad . En los poemas de Vesta la autora acaricia esta búsqueda con la belleza de las palabras .
  Y junto a la escritura el deseo de lograr los anhelado, ese deseo que mueve al artista y lo lleva a cabalgar por terrenos inexplorados .

De las ausencias de lo cotidiano
surge un hambre desenfrenada
sentir el deseo
con la mirada sedienta de belleza
que enciende la  pasión ardiente
 de ser feliz .

  Vesta es un poemario que presenta a Marjeta por primera vez en un libro en lengua española ; será un descubrimiento para todos los que se acerquen a sus páginas .



Poemas de Marjeta recitados por Fernando Alonso Barahona
 VELO BLANCO

EVERYTIME I AM AWAY
https://www.youtube.com/watch?v=5HWTcMIG8BM


VESTA
Marjeta Shatro Rrapaj )
Traducción al español : Fernando Alonso Barahona
Paperback: 103 páginas
Editor: Independently published (5 de abril de 2020)
Idioma: Spanish
ISBN-13: 979-8634224268


miércoles, 8 de abril de 2020

FRIO . Fernando Alonso Barahona





Frío


  El campo desnudo duerme
                             de frío
y pierde sus hojas
mientras el tronco del árbol
muestra su herida del tiempo .

Quiero

escribir mis letras ,
    bajo la sombra del pino  viejo
lleno de ramas aún blancas .

El sonido de la vida
          me acaricia
dulce,   el alma .

Pero hace frío ,
                   un relámpago de hielo
que no deja respirar las palabras .

Es el frío –gélido –
de la desnudez sentimental .




miércoles, 1 de abril de 2020

ANIVERSARIO DE UN ACTOR. SPENCER TRACY Fernando Alonso Barahona






ANIVERSARIO DE UN ACTOR. SPENCER TRACY
Fernando Alonso Barahona

"Me complace mucho verme nominado e incluido entre otros actores, todos ellos más merecedores del premio que yo, y ése es suficiente honor para mí. Pero en caso de que ganase, ¿debería considerarme mejor que ellos? Por supuesto que no. Una buena interpretación depende del papel y de lo que el actor en cuestión aporte al mismo. Pero sólo él. Yo puedo aportar Spencer Tracy a un papel y nadie que no sea yo puede hacerlo. Yo soy el mejor Spencer Tracy del mundo. Y si quieren darme un premio por eso, que me lo den, pues me lo habré ganado”.
SPENCER TRACY


Se cumple  el 120 aniversario del nacimiento  de uno de los mejores actores de la historia del cine, el gran Spencer Bonaventure Tracy (Milwaukee, 5 de abril de 1900 - Beverly Hills, 10 de junio de 1967). Natural, carismático, cercano, Tracy supo transmitir humanidad a sus personajes sin forzar nunca la interpretación, simplemente encarnando en cuerpo y alma a los seres humanos que la historia en cada película presentaba.
Católico de ascendencia irlandesa, realizó sus primeros estudios en varios colegios (su rebeldía le llevó a ser expulsado en numerosas ocasiones) hasta que entró en la Academia Marquette, un riguroso centro jesuita. Al estallar la Primera Guerra Mundial sirvió en la Armada y, finalizada la contienda, cuando aún no había cumplido los 20 años, se sintió atraído por el mundo de la interpretación. Su primera oportunidad se la dio John Ford en Río arriba (1930).
Enseguida llegó Frank Borzage con su intimista Fueros humanos (1933) y poco después el primer gran éxito comercial, la inolvidable San Francisco (W.S. Van Dyke, 1936). El film de Van Dyke tuvo uno de los presupuestos más grandes de la época, concretamente 1,6 millones de dólares, y la película fue el éxito taquillero más grande de 1936 y el segundo de toda la década tras Lo que el viento se llevó. Su secreto, un terceto de  grandes estrellas, un guion maravilloso de Anita Loos, y un despliegue de efectos fuera de lo común en aquellos años. Gable y Tracy prefiguraban sus personajes de Rhett Butler (Lo que el viento se llevó) y padre Flanagan (Forja de hombres) en tanto que la maravillosa Jeanette MacDonald ya en plena fama tras Rose Marie, con Nelson Eddy nos brindaba varios momentos musicales que conservan íntegros su emoción y encanto.

Spencer Tracy pasó más de 20 años en la Metro; allí colaboró con actores, actrices y directores que le ayudaron a ser una de las estrellas más brillantes del firmamento hollywoodiense del momento. Su nivel interpretativo le permitió alcanzar numerosos éxitos y convertirse en uno de los actores más populares. Quedarán como algunas de las actuaciones más memorables del cine de todos los tiempos la mencionada de San Francisco (1936), de W. S. Van Dyke, su personaje de Manuel en la espléndida Capitanes intrépidos (1937), de Victor Fleming, por el que mereció su primer Oscar; y sobre todo el famoso padre Edward Flanagan de Forja de hombres (1938) y La ciudad de los muchachos (1941), ambas de Norman Taurog; por la primera de ellas recibió su segundo Oscar.
Repitió con Gable en Piloto de pruebas de Victor Fleming y Boom Town, de Jack Conway, y ofreció lo mejor de sí mismo en sólidos westerns como la magnífica Conspiración de silencio (1955) de John Sturges  , una de sus trabajos cumbre cumbre , o Lanza rota (1954), de Edward Dmytrik
El último hurra de John Ford es otra de sus obras maestras: la historia de una derrota, la de Frank Skenffington —impresionante Spencer Tracy—, un político importante en una ciudad de Nueva Inglaterra. Ford habla de los políticos cuya época ya ha pasado o está a punto de terminar y lo hace con nostalgia, no oculta sus errores pero valora su cercanía su humanidad, su compromiso con las personas. Su mirada va mucho más allá de ideologías. Se dirige al corazón.





Los problemas de salud apartaron a Tracy momentáneamente de la pantalla a la que volvió de la mano de Stanley Kramer, envejecido pero digno y carismático: Vencedores o vencidos (1961) o su despedida en Adivina quien viene esta noche (1967).
En la cumbre de su carrera, la Metro emparejó a Spencer Tracy con una de las actrices más importantes de la época, Katharine Hepburn. Tras La mujer del año (1942),  dirigida por George Stevens y con guión de Garson Kanin, se consolidó una intensa relación sentimental que se mantuvo con la mayor discreción en el siempre agitado panorama de Hollywood. Tracy y Hepburn brillaron juntos en Mar de hierba (1947), de Elia Kazan, El estado de la Unión (1948), de Frank Capra, o en la excelente y divertida La costilla de Adán (1949), de George Cukor, con otro inteligente guión de Kanin.
Hepburn fue la gran trayectoria vital de Spencer. Él estaba separado de su esposa, pero no pensaba divorciarse nunca –pese a sus numerosos escarceos amorosos- y seguía viéndola con regularidad. Ella era divorciada y había vivido varios sonados amores, entre otros con el multimillonario Howard Hughes. Él era un hombre formal y tradicional. Ella, una rebelde que desafiaba las convenciones. Pero los dos eran inteligentes y cultos. El amor –como escribiera Ortega- se convirtió en un género literario cuando los dos artistas se hicieron amantes



Spencer Tracy se había casado con la actriz de teatro Louise en 1924. Cuando su primer hijo, John, tenía unos meses de vida, los médicos confirmaron que el bebe era completamente sordo. Louise dejó su carrera para dedicarse completamente a ese hijo. Se negó a internarlo en una institución. Descubrió que podía enseñarle a leer los labios y después, poco a poco, a emitir sonidos y pronunciar palabras. Era una tarea lenta y penosa. Tuvieron otra hija, Susie. Entre tanto, Tracy triunfaba como actor de cine. Y el matrimonio se desmoronaba. Louise y Spencer vivieron juntos más de quince años. Ella lo apoyó y lo alentó en su carrera y comprendió su angustia como padre. Toleró sus amoríos y sus borracheras, frecuentes y graves, hasta la separación de hecho aunque nunca se formalizara.
Cuando Spencer se enamoró de Katharine, ya no vivía con Louise, pero la visitaba todas las semanas. Mantenían una relación de profundo cariño y amistad. Así hasta el fin de sus días, incluyendo todos los años con Hepburn. Fue una historia que todos respetaron, incluso los tabloides sensacionalistas.
Adivina quién viene a cenar esta noche (1967) fue la despedida total. Volvió a  formar pareja con Katharine Hepburn. Tracy bordó en este filme el papel del padre que debe demostrar su ausencia de prejuicios cuando su querida y encantadora hija, interpretada por Katherine Houghton, presenta a sus padres a su novio, un yerno perfecto con la única salvedad de que su piel es negra (Sidney Poitier).
Tracy falleció el 10 de junio de 1967, a la edad de 67 años, dos semanas después de acabar el rodaje de Adivina quién viene esta noche. Durante el mismo el actor le había comunicado al director su temor de no poder concluir la película. Pero lo hizo y se sintió orgulloso de ello. Tracy padecía diabetes, enfisema pulmonar y la causa final de su muerte fue un ataque al corazón. Por respeto a su esposa y familia, Katharine Hepburn no acudió al funeral.


  El 5 de abril hubiera cumplido 120 años . Su recuerdo pervivirá mientras existan las películas, es decir, siempre en el corazón de los amantes del cine.





lunes, 2 de marzo de 2020

PENSAR EL ALMA . Fernando Alonso Barahona








 He intentado  pensar un alma
dibujando voces y un cuerpo
penetrando en el corazón
y divagando
pensando
filosofía y amor .
No he podido  pensar un alma
pero he sentido una dulce caricia
que arrastraba mi ser
a un mundo lejano y suave
tan amable como el despertar de una flor .

Si hubiera podido atrapar esa sensación
con un pincel mágico
dibujaría su contorno,
su amor ,
la etérea coraza de la ilusión .

No pude hacerlo .
Tan solo pensé  creyendo
que la fuerza de la ilusión
atraparía la magia
de aquel extraño momento .

Hoy no escribo cartas
Pero es   porque he imaginado almas .




lunes, 3 de febrero de 2020

LA RAZON CONSERVADORA . Fernando Alonso Barahona

LA RAZON CONSERVADORA





  Pedro C González Cuevas , experto en la historia de los movimientos intelectuales conservadores en España – aunque en sus muy interesantes libros no ha mencionado nunca aportaciones mías como “La derecha del siglo XXI “ (Royal Books 1993 ) o “Políticamente incorrecto “ (Eiunsa 1998 )- ha publicado una exhaustiva biografía política e intelectual de Gonzalo Fernández de la Mora ( junio 1924- febrero 2002 ).:  La razón conservadora (Biblioteca Nueva , 2015 )
  Tuve el honor de conocer a don Gonzalo a la altura de 1991 y mis primeras publicaciones en revistas de pensamiento fueron en Razón Española ( LA mentira del socialismo, El cine español en la era de Franco ). Coincidí después con él en varias ocasiones, en comidas , reuniones .  El título de “ La derecha del siglo xXI “, por cierto se debe a sugerencia de De la Mora ya que yo en el borrador contaba con el de “Liberal Conservador “, sin duda menos sugerente .
   Pude colaborar después en el volumen de homenaje : Razonalismo, ( 1994 )  y asimismo en el volumen homenaje a De La Mora con ocasión de su fallecimiento .
Me prestó libros para la realización de algunos de mis ensayos, y me hizo el honor de acudir, en septiembre de 1998, a la presentación de mi «Políticamente incorrecto», en la Biblioteca Nacional (Luis Alberto de Cuenca y Aleix Vidal Quadras fueron los presentadores del evento).
Ahora guardo sus tarjetas como un recuerdo si cabe más emotivo. Y vienen a la mente aquellas conversaciones con ese gran editor que fue Francisco Vega (fallecido en octubre de 2001) en las que planeábamos (pero nunca llegamos a poner en práctica) ofrecer a don Gonzalo la edición en libro de sus glosas sobre el razonalismo, todo un tratado de antropología y filosofía para el mundo contemporáneo.
Su producción literaria es inmensa y abarca desde la filosofía humana y profunda de El hombre en desazón, hasta la brillantez de El Estado de obras o el clásico El crepúsculo de las ideologías, por no hablar de Ortega y el 98 o La envidia igualitaria. El legado de su vida resplandece en las páginas de su libro de memorias Río Arriba» (con testimonios esenciales de su época, de su etapa ministerial, su visión de Franco o los años duros de la fundación de Alianza Popular, hoy Partido Popular) y el de su obra en los miles de páginas de sus ensayos o en la revista «Razón Española», su último gran empeño intelectual.

Fiel a sus principios, brillante pensador, eficaz ministro de Obras Públicas (contradiciendo, por una vez, el conocido aserto de que el buen intelectual es un mal gestor) dedicó su vida al trabajo del pensamiento y quiso ser – como Cuevas señala con acierto – una guía para sus contemporáneos en la estela de Menéndez Pelayo y Ramiro de Maeztu dos de los pensadores más admirador por el autor de “El crepúsculo de las ideologías “ .

Fernández de la Mora, uno de los mejores pensadores de la derecha moderna,  anticipó casi todo lo que ha ocurrido primero en España y luego en el mundo. Vaticinó el crepúsculo de las ideologías –PP o PSOE solo defienden unos valores convencionales, incluso electorales, no ideologías-, vaticinó la agresividad del sistema de autonomías nacionalistas y tendentes a un separatismo cada vez más acentuado y voraz, vaticinó la corrupción del sistema de partidos y vaticinó la debilidad de los líderes actuales, cuyo esfuerzo se enfoca exclusivamente a mantenerse en el puesto el máximo tiempo posible.




El pensamiento de Fernández de la Mora queda pormenorizadamente diseccionado en el completo libro de González Cuevas y anteriormente en la primera  tesis doctoral  sobre su obra, realizada por el profesor y amigo Luis Sánchez de Movellán.
Mariano Rajoy, junto a su esposa, Federico Trillo y la desaparecida Loyola de Palacio, fueron los únicos representantes del Gobierno de José María Aznar que estuvieron en el entierro de Gonzalo Fernández de la Mora un febrero de 2002.  “La razón conservadora” nos desvela los motivos . Rajoy – pocos lo sabían – llegó a militar en la tradicionalista Unión Nacional Española, el partido presidido por De la Mora luego integrado en la Federación de Partidos de Alianza Popular. Loyola de Palacio , por su parte , fue una de sus más jóvenes y eficaces colaboradores en aquellos años complejos .
 Las etapas creativas y vitales del escritor y hombre de Estado tienen perfiles definidos :
Primera etapa : hasta 1964 aproximadamente . se caracteriza por el pensamiento tradicional español abierto sin embargo a la influencia de Ortega ( aunque De La Mora nunca congeniara con un grande de la filosofía española contemporánea como Julián Marías, el más dotado – pese a lo que opina Cuevas – de los discípulos de Ortega . Y el más brillante y completo . Zubiri y D.ors son también notables influencia en un joven De la Mora que llega a formar parte del Consejo Privado de Don Juan, que cree firmemente en la Monarquía llegando a ser detenido en una algarada monárquica de aquellos años . De La Mora colabora en numerosas revistas de pensamiento y en las páginas de ABC publica una serie de artículos  y críticas sobre lo mejor de los libros de la época . Los tomos de su Pensamiento Español ( con independencia de que se pueda discrepar de algunos matices u opiniones ) constituyen un formidable esfuerzo por construir una alternativa intelectual conservadora .
Segunda etapa : hasta 1979 . Es la de sacrificio político en el sentido de que para un hombre que centraba su visión en la política de las cosas y no en las cosas de la política fueron unos años de servicio que le alejaron un tanto de la creación pero que a cambio le permitieron participar de forma activa en la vida pública . Junto a Lopez Rodó redactó la ley orgánica del Estado ( aprobada luego en 1967 )  fue subsecretario en el Ministerio de Asuntos exteriores con López Bravo y ministro de Obras Públicas desde 1970 a enero 1974 ( los últimos seis meses en el Gobierno de Carrero Blanco hasta su asesinato ). Después fue elegido presidente de UNE, se integró en la AP de Fraga y fue diputado por Pontevedra en las elecciones de 1977 . Fiel a la obra de Franco optó por su continuidad perfectiva intentando conservar el Estado de Obras que era – cual eficacia rotunda de la gestión – su principal cualidad según el pensamiento de De La Mora .
  El apoyo a la Constitución de Fraga le separó de AP y fundó junto a Silva Muñoz una efímera Derecha Democrática Española . Tras su desaparición abandonó la política de forma definitiva .
Tercera etapa : de 1980 hasta su fallecimiento en 2004. Los años del gran empeño de Razón Española, una revista intelectual conservadora independiente y profunda . El éxito de sus memorias : Rio Arriba , galardonada con el Premio Espejo de España (Planeta ), Y ese libro profundo de filosofía realista, un tanto desencantada y en absoluto reaccionaria que es El hombre en desazón , tal vez su mejor obra junto a El crepúsculo de las ideologías .

  En las páginas de “La razón conservadora” desfila un De la Mora auténtico, con sus multiples virtudes, su afán de pensador, su valor y honestidad y sin dejar a un lado los desenfoques y errores que pudo cometer . En este sentido las páginas del libro son objetivas, completas, como un acta notarial de los principales avatares de toda una existencia humana .
 De la Mora fue buen amigo de Anson – cuando ambos eran correligionarios – de Gustavo Bueno, conoció a fondo a Pérez Embid, a Vallet de Goytysolo, Aranguren ..y mantuvo interesantes conversaciones con Dionisio Ridruejo . Y en su ultima etapa nombres como Ricardo de la Cierva, Angel Maestro o Juan Velarde jalonaron sus rutas intelectuales . En realidad fue protagonista de una etapa que hoy muchos quieren olvidar y por tanto también de sus protagonistas , fueran Don Juan y Fraga , Carrero y Franco, Tierno Galván o el propio Juan Carlos I ( de quien se decepcionaría por completo igual que de la propia Monarquía ).

    Su obra aún está por descubrir para las nuevas generaciones y el libro de González Cuevas es una espléndida oportunidad para iniciar esa prodigiosa aventura del pensamiento 
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