miércoles, 1 de marzo de 2017

JESUS FUEYO, LA RECUPERACION DEL PENSAMIENTO







  Visto el sectarismo de algunos políticos contemporáneos, como los que ocupan - pese a perder las elecciones y no representar más que a una minoría radical – el  gobierno municipal de Madrid, no  puede cabernos duda   si Jesus Fueyo , como muchos otros grandes intelectuales y artistas del siglo XX en España , hubiera sido recordado con algún acto público , éste sería retirado, censurado, borrado y apartado, en aras de la lamentable Ley de Memoria histórica . Y todo ello  aunque como bien dicta el sentido no se pueda legislar la memoria, y por fortuna, no se puedan  borrar la huella del pensamiento y del arte, por más que algunos aprendices totalitarios lo deseen e intenten.
Pensador y político
 Jesús Florentino Fueyo Álvarez nació  en La Felguera el 22 de febrero de 1922 y falleció en Madrid el 12 de junio de 1993 a los 71 años   Se licenció en la Facultad de Derecho de la entonces Universidad Central de Madrid, hoy Universidad Complutense de Madrid, doctorándose con la máxima calificación con una sugerente tesis sobre   Alexis de Tocqueville y la Estructura de la Sociedad Democrática. Por aquél entonces ejercían como docentes en la  facultad, Javier Conde, que influyó mucho en él, y Carlos Ollero, que iniciaba su carrera docente Ya en 1947 con apenas 25 años,  ganó la oposición a Letrado del Consejo de Estado y en 1955  logró acceder a  la cátedra de Derecho político de Santiago . Sus cargos políticos fueron intensos y frecuentes: Director del Instituto de Estudios Políticos durante los periodos 1962/69 y 1974/77.  Consejero Nacional del Movimiento desde 1967 y procurador en Cortes entre  1964 y 1977. Pese a su carácter intelectual Fueyo gustaba de la política entendida de la forma aristotélica de hacer cosas, por ello no le importó intentar la carrera en este mundo resbaladizo y proceloso. Hubiera llegado a ministro de haber vivido en otro período, tal vez unos años antes cuando sus compañeros y mentores poseían más influencia en el régimen. Nunca lo consiguió pero supo servir con fidelidad y lealtad a sus superiores sin abandonar nunca su independencia intelectual.
Además  en 1981 ingresó en la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas en la que permanecería hasta su muerte. Su vacante fue cubierta por Rodrigo Fernández-Carvajal el 18 de enero de 1994.
 Colaboró en diarios y revistas y publicó obras densas e interesantes como  La época insegura    Esquema de la subversión de nuestro tiempo, Pueblo y Estado, Desarrollo político y orden constitucional, La mentalidad moderna, Humanismo cristiano y humanismo marxista.    Pero su obra emblemática, apenas conocida hoy, es de 1973    La  vuelta de los Budas.


  Jesus Fueyo tuvo relación directa con personalidades de la época como Utrera Molina, Gonzalo Fernández de la Mora , Adolfo Muñoz Alonso , Girón de Velasco, Raimundo Fernández Cuesta , Pilar Primo de Rivera o Juan Velarde Fuertes.  Y  fuera de España nada menos que con el gran pensador  Carl Schmitt  (puede verse en el enlace: http://www.academia.edu/10696128/Una_parte_de_la_correspondencia_entre_Carl_Schmitt_y_Jes%C3%BAs_Fueyo_1962-1967.
  Fueyo se convertiría en uno de los principales interlocutores españoles del controvertido intelectual germano.   
Con Fernández de la Mora (1924-2002) , uno de los más brillantes intelectuales del período mantuvo correspondencia y amistad ( se puede consultar en :    http://www.mcu.es/ccbae/va/consulta/resultados_navegacion.cmd?posicion=7&forma=ficha&id=2839509 )  
   Y De la Mora no dudó en contar con él  en los momentos de la fundación de la revista de pensamiento  Razón Española   En el consejo de redacción, aparecía Fernández de la Mora como presidente; y  los demás miembros eran Ricardo de la Cierva, José Luis Comellas, Manuel Fernández Galiano, Jesús Fueyo, José García Nieto, Vintila Horia, Juan José López Ibor, Carmen Llorca, Antonio Millán Puelles, Alberto Navarro, Francisco Puy, Luis Suárez y Juan Velarde. Sin duda una relación de intelectuales de gran categoría que al igual que casi todos los de su generación, la anterior y las posteriores han sufrido la incomprensión.   El desconocimiento de la gran aportación de los intelectuales conservadores se debe no solo a la saña y a la acción destructora de la izquierda política sino a la desidia intelectual de la derecha contemporánea que parece haber olvidado – literalmente – sus raíces. Como señalaba Jerónimo Molina el desvarío centrista ha llevado a una especie de adanismo  que se empeña en iniciar la historia poco menos que desde los años ochenta , como si antes no se hubiera pensado, escrito o simplemente vivido  .   Como nos recuerda el citado Jerónimo Molina  (es revelador el artículo  http://www.academia.edu/18745998/Jes%C3%BAs_Fueyo
 “La generación de juristas e historiadores políticos que surge tras la guerra civil en torno a instituciones como el  Instituto de Estudios Políticos, actual Centro de Estudios Constitucionales, dejaron un legado de pensamiento político que no ha tenido la continuidad deseable, ni hasta ahora se ha producido una filosofía política o jurídica con el nivel suficiente para ser comparable, tanto en profundidad como en rigor y extensión. Algunos de estos juristas e historiadores, cuya obra publicada en su mayor parte transcurre en el periodo referido, son: Javier Conde   Manuel García Pelayo, Luis Sánchez Agesta, Carlos Ollero, José Antonio Maravall,  Luis Díez del Corral.  Alvaro d´Ors, Jesús Fueyo, Gonzalo Fernández de la Mora, Nicolás Ramiro Rico, Francisco Murillo Ferrol, Enrique Gómez Arboleya, Antonio Truyoll, y el más joven de ellos, Dalmacio Negro Pavón “.  
Si quisiéramos establecer un eje común entre ellos, podría ser el del realismo, dentro de un marco cristiano que se une con el otro gran eje que es la formación jurídica, el Derecho.   Entre estos juristas e historiadores políticos, destaca sin duda la figura de Jesús Fueyo .
Dalmacio Negro ha contado en alguna ocasión el prestigio del que gozaba Fueyo entre sus colegas más notorios: “Si eso lo ha dicho Fueyo, es que es asi
 La justicia y la técnica  la acción y el pensamiento, fueron preocupaciones del autor en una época como la suya en la que los cambios trascendentales se oteaban en el horizonte   

Fueyo y la sucesión
  Jesus Fueyo se adscribe a la intelectualidad de la Falange  en su segunda generación, lejanos ya los tiempos de la Corte Literaria de Jose Antonio Primo de Rivera,y con un matiz filosófico y jurídico que en Fueyo adquiere una profunda carta de naturaleza . Como tantos otros de su generación hubo de enfrentarse a la desvirtuación de los principios originarios falangistas diluidos en ese Movimiento  Nacional capaz de diversas y aún opuestas singladuras  Fueyo , como antes hemos apuntado, no alcanzó un Ministerio y su reciedumbre intelectual y política se antojó excesivamente compleja para dar el salto a la máxima política justo en el filo de los años setenta cuando el Régimen de Franco parecía envejecer junto a su máximo artífice .   Veamos lo que Jesús Fueyo pensaba del proceso político abierto en 1969 con el nombramiento de Juan Carlos de Borbón como sucesor de Franco preparando así la instauración de la monarquía. ( la entrevista integra en   http://www.march.es/ceacs/biblioteca/proyectos/linz/documento.asp?reg=r-74288   )
 Comienza señalando que la apertura inmediata de un proceso constitucional crearía un enorme vacío político  Y defiende que no se puede aceptar el cambio por el cambio. En qué ha de consistir ese cambio – se pregunta el autor – añadiendo “  si se pretende liquidar un sistema que lleva cuarenta años de vigencia, se va a encontrar unas resistencias que sólo podrían ser vencidas por un proceso revolucionario, que no creo que tenga una base sociológica suficiente en el país. En segundo lugar, la convergencia de un contexto institucional hace que el cambio sea, en algunos aspectos, ágil, y, en otros, contenido. Finalmente, el cambio engendra el cambio. El cambio no es un movimiento epiléptico, sino una estrategia
Pero aún más interesantes  y reveladoras son sus respuestas ante el posible futuro político español con la designación a título de rey del sucesor de Franco en la Jefatura del Estado.


LA SUCESIÓN Y SUS PROPIAS POSIBILIDADES
-¿Su postura en este caso?
—Mi opinión concreta es que la convergencia en este momento de la razonable proximidad del hecho sucesorio, con una dinámica social y económica, y la dislocación del equilibrio de fuerzas en la política Internacional no hacen razonable acelerar la revisión constitucional. Creo que hay que darle al futuro de la sucesión sus propias posibilidades políticas.
—Pero esto no llevaría consigo una pesada carga sobre las espaldas del futuro Rey?
—Nunca he sido de esa opinión. De todas maneras, la sustitución del Jefe del Estado, de una figura como la de Franco, es de por si un cambio histórico de una magnitud muy seria, pero es que yo me temo que la apertura inmediata de un proceso constitucional, desde la situación actual, o sería un «diktat», lo que le privaría de esa legitimación democrática, aunque hubiera un referéndum, o si se abría el tema en toda su intensidad creo que se produciría un corte en el hecho sucesorio de tal manera que nos encontraríamos con que el Estado´ vigente se vería moralmente dimitido mientras que el Estado, en proceso de creación, no habría nacido todavía, lo cual nos llevaría a un tremendo vacío político.
Hace unos días declaraba el ex ministro señor Garicano Goñi, que veríamos los partidos políticos.
—Eso depende de la visión de cada político. La mía, respecto a la de Garicano difiere, quizá por causa de las dioptrías.
NUESTRA VIA A LA DEMOCRACIA
—También se ha escrito que nos encontramos en una ceremonia de la confusión.
—Eso es una frase como alguna de las que yo mismo he hecho. Nuestra situación actual, como le decía, es el producto de una convergencia de situaciones conflictivas. Hoy mismo leía el ataque de Cunhal a la social democracia, que cataloga como avanzadilla del capitalismo, cuando en España se toma como panacea.
Sin llegar a la ruptura, ¿hay posibilidad de que nuestro sistema sea de algún modo homologable con el de los países europeos?
— Todavía no he encontrado ningún trabajo en el que se me diga qué va a pasar con las Monarquías europeas. He leído que Giscard pretende ser el primer presidente de Europa, y no sé cuál va a ser el papel de una Monarquía como la inglesa en esa Europa que se pretende. De la misma forma que el Partido Comunista parece —parece— respetar las peculiaridades de cada país que quiera implantarlo, Europa tendrá que hacer lo mismo respecto a las vías hacia la democracia de sus países miembros.
Cuál sería su diagnóstico para el futuro?
—Creo que si España sale del proceso sucesorio en forma y unida, este país puede encontrar esa vía sin traumatismos de gran alcance constitucional. Lo peor que nos puede ocurrir es justamente lo contrario que a los portugueses. Ellos han hecho una revolución diciendo que un pueblo unido jamás será vencido, y aquí se podría decir que un pueblo desunido será siempre vencido“.
LA VUELTA DE LOS BUDAS
 Este libro original  se edita en 1973 por Sala Editorial. Se vive  un momento bastante agitado de la vida política española, que se planteaba el fin del régimen como consecuencia de la edad de su fundador, y sus posibilidades de evolución y transformación. Carrero Blanco es desde junio de 1973 el Presidente del Gobierno guardando Franco la Jefatura del Estado  Pero el 20 de diciembre de ese mismo año Carrero es asesinado. El propio Franco, ya con 81 años reconocería que había quedado sesgada la última ligazón que le quedaba con el mundo.
 La Universidad, masificada desde hacía pocos años, vivía un ambiente agitado y ya muy infectado  por ideas de raíces marxistas, especialmente en la facultad donde Fueyo ejercía como profesor. En Estados Unidos Nixon se enfrenta al calvario Watergate que acabaría con su Presidencia  Juan Domingo Perón deja su estancia española también en 1973 tras arrasar en las elecciones presidenciales argentinas  Se despide de Franco y marcha hacia su país donde moriría meses después, en julio 1974 dejando a la Argentina en una dramática situación de inestabilidad 
    La Vuelta de los Budas   no obtuvo la resonancia que su autor hubiera deseado   Tan solo  dos reseñas le hicieron justicia   una en las páginas del diario ABC, escrita por José María Ruiz Gallardón, y otra, de José María Nin de Cardona, director de la editorial que publica el libro, en la revista del Instituto de Estudios Políticos. Nunca se ha reeditado posteriormente.
El autor subtitula su libro como ensayo ficción sobre la última historia del pensamiento y de la política , avisando al lector en una nota entre las páginas del libro, que el contenido  se balancea nada menos que en un juego peligroso al filo de la navaja de la realidad . Sin duda toda una provocación intelectual poco usual en el panorama del pensamiento de cualquier etapa   
    La originalidad del libro nace de su concepción casi novelesca  Más que un ensayo convencional es una meditación que transita por las dimensiones más oscuras de siglos de especulación filosófica y del pensamiento político.  Y junto a las palabras se alternan los mitos, las profecías, el esoterismo,  las herejías apocalípticas, las sabidurías oraculares, las utopías, los atavismos, los enigmas cabalísticos, las alquimia  En Fueyo la herencia de Ortega, D,Ors , Unamuno y Marías se ha teñido de especulación intelectual, de los nuevos bárbaros de Raymond Aron, y desde luego no ha desdeñado las aportaciones de Julius Evola, Karl Jaspers . Louis Pauwels y  Vintila Horia .
Con estos ingredientes, Fueyo conduce al lector con maestría, conocimientos sólidos, humor, ironía y  un gran estilo  en un esfuerzo monumental de casi seiscientas páginas  sin respiro.
  Además Fueyo introduce un personaje ficticio, como si de una novela se tratara  Es  Herr Professor Gottlieb Erlöser Panaceo, Salvador Curalotodo Amado de Dios, según traducción de Dalmacio Negro. El personaje es el arquetipo de pensador agnóstico característico de nuestro tiempo  Un pensador sin raíces, desencarnado de la visión ontológica del mundo  inmerso en el nihilismo y en la decadencia de la metafísica: aún quedaban unos pocos años para el pensamiento débil de Vattimo, la posmodernidad o la plaga de la corrección política .
Fueyo desgrana  una tesis sobre el origen de la cierta decadencia intelectual de Occidente ya descrita por Oswald Spengler décadas antes  : “  la patogenia invasiva y recurrente de las esencias búdicas y extractos zoroastrianos, que desde el arcaico culto gnóstico de Manes o Mani, rebrotan en la inteligencia occidental bajo la forma de diferentes herejías –bogomilistas, cátaros, albigenses, patarinos, publicanos y otros perfecti-,  difundiendo con mística sublime la agonía inminente del mundo y su inutilidad, su mensaje consolador de negación y renuncia, frente a la cultura de la voluntad y de la creación de humanidad característica de occidente “.  Es decir, la apatía, la debilidad  la renuncia a la excelencia y a los valores constituyen el camino más corto hacia una irremisible decadencia 
Hay espacio para la meditación sobre Europa con una sugestiva radiografía del alma cultural de las grandes naciones europeas: Alemania, Inglaterra, Francia.
 “Si el cristianismo liberó a la persona de su cosificación, mediante la postulación inderogable de tratar y ser tratado conforme a su naturaleza y no a la Naturaleza, es decir conforme a lo que exige aquél desenlace escatológico, que es el destino más grande y trágico del hombre redimido, el empeño occidental del nihilismo y sus veneros intelectuales trabajan para la catástrofe del segundo budismo anunciado por Nietzsche “ .De este modo la vuelta de los Budas anuncia la gran amenaza para Occidente , desgarrado por la crisis de las ideas, los nacionalismos periféricos y la ausencia de una personalidad suficiente para debatir con los  gigantes ruso y americano . Y esta amenaza sería la sustitución progresiva de la identidad cristiana por otras identidades de las cuales esos Budas del título son su inquietante metáfora.
 Su diagnóstico respira una profunda actualidad  Si  los acontecimientos  siguen caminando por la vía del nihilismo, en lugar de rescatar el genuino impulso metafísico del que surgió Europa, que no es otro que la Cristiandad, el futuro será sombrío  
El comunismo se analiza  como herejía del cristianismo. Marx invierte este mito colectivizando el yo, disuelto en inteligencia colectiva y dialéctica social. . La metafísica inmanente de la naturaleza del materialismo dialéctico, conecta con las esencias de las filosofías orientales, en estos dos giros sobre el conocimiento (Verdad) y el sujeto (Libertad).  Según Fueyo, la autocrítica masoquista de Europa, tendrá su hora también en Norteamérica. “El trabajo norteamericano está guiado por la vocación de modelar para el bienestar del hombre, la creación divina “.  De haber alcanzado a vivir en  el nuevo milenio hubiera sido sin duda apasionante leer las reflexiones del autor sobre la caída del comunismo , la nueva Rusia, la Unión Europea tantas veces vacilante, la eclosión económica de China, la amenaza islámica o el papel siempre preponderante pero complejo de los Estados Unidos en el tablero mundial . Fueyo, en el contexto de los agitados años 60 y 70 del pasado siglo se mostraba pesimista  con la evolución que el pensamiento parecía  apuntar en el inmediato futuro  Así sucedería en buena medida con la eclosión casi inmediata del llamado pensamiento débil, el estructuralismo y el reinado de la corrección política que a menudo degenera en un pensamiento único y voraz  Y en España el problema presentaba idénticas o tal vez más pronunciadas sombras. En sus reflexiones  Jesus Fueyo veía que el sentido de todo lo ocurrido durante la Transición era que se había tratado simplemente de insertar a España en una  posición subordinada a la hegemonía total norteamericana  Es interesante releer los recuerdos del ex ministro Jose Utrera Molina (Sin cambiar de bandera) que cita a nuestro autor en varias ocasiones recordando las dificultades que tuvo para nombrarle Director del Instituto de Estudios Políticos en 1974. Utrera era entonces el Ministro Secretario General del Movimiento y el distanciamiento con el que le trataba el Presidente Carlos Arias Navarro le amargaba de forma dramática el día a día de su trabajo  Pocos meses después Utrera sería cesado de forma abrupta  El ex ministro consideró  siempre a Fueyo  como un leal y brillante colaborador intelectual que trataba  de otorgar solidez y futuro al Régimen Político que servía pero que ya preparaba un cambio de rumbo propiciado en buena medida por sus dirigentes. En palabras de Fueyo tuvo lugar la célebre respuesta a  la pregunta  “Y después de Franco ¿qué ¿ “ .  Que no era otra que “las instituciones “ 
  Descubrir hoy a Jesús Fueyo, apartar – si acaso – la hojarasca circunstancial de lo que no responda a la orteguiana altura de los tiempos, y navegar en las páginas atrevidas de su peculiar regreso de  los Budas  constituye sin duda un notable ejercicio de libertad intelectual y de saludable incorrección política.





































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